A menudo nos distrae de tal modo la guerra interna entre lo que deseamos hacer y lo que debemos hacer que pasamos por alto lo que necesitamos hacer. Necesitar no en el sentido de obligación para con los demás, si no en el sentido de conservar uno la cordura. Llega un momento en el que lo que los demas opinan que deberíamos hacer entra en conflicto con lo que nuestra cabeza o nuestro corazón nos pide hacer, y es entonces cuando debemos decidir si nuestra prioridad es complacer a los demás o complacernos a nosotros mismos.
Entradas populares
-
-No hay que tener miedo a las palabras. Es lo que he aprendido con la enfermedad. Hay que llamar a las cosas por su nombre, sin miedo.
-
H ay un abismo tan profundo como un desfiladero entre la impresión que causas a los demás y cómo te sientes por dentro. Y sobre todo eres c...
-
Decimos: no necesito a nadie para ser yo mismo; pero lo gracioso es que somos como somos gracias a todas las personas que han pasado por nu...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sonrisas instantáneas